Recuerda que el microbiota es un ecosistema perfectamente balanceado, donde uno debe imaginárselo como un bosque, donde hay árboles, arbustos, hierbas malas, flores e insectos. Cuando las hierbas malas crecen sin control y las flores comienzan a marchitarse tenemos un problema. Esto no ocurre de un día para otro, son incendios cotidianos por decirlo de alguna manera alteran el sistema.
Te cuento que hay algunas cosas que hacemos de manera cotidiana que pueden estar dañando tu microbiota:
- Dieta moderna: nuestras bacterias buenas aman la fibra (frutas, vegetales y verduras). Cuando nuestra dieta es principalmente a bases de comida ultra procesada, aditivos, trigo y maíz con modificaciones genéticas, azúcar alimentamos bacterias malas que producen inflamación y gases.
- El Abuso de antibióticos: usar ciclos muy frecuentes es posible que estén alterando la microbiota. Estos no distinguen entre bacterias buenas y malas.
- Estrés crónico: sabias que tu intestino y cerebro están conectados por una autopista, el estrés crónico altera la biodiversidad de las bacterias buenas y predisponer a otras enfermedades crónicas.
- Poco Contacto con la Naturaleza o Estilo de Vida Urbano: Vivimos en ambientes demasiados estériles con poco contacto con la naturaleza y exceso de desinfectantes, esto nos priva de muchas de las bacterias beneficiosas que obteníamos de la naturaleza.